Mostrando entradas con la etiqueta Ensayos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ensayos. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de febrero de 2011

DESHUMANIZACIÓN


Cada día se sorprende uno más de los puntos a los que puede llegar la humanidad, de cómo se puede llegar al límite paradójico de apartarte del compendio de la humanidad.
Tanto tienes, tanto vales. Todos nos reíamos hace unos años de aquellas personas que se hacían llamar antisistema, que protestaban por el capitalismo, por el cambio climático, y abogaban por unas libertades que claro, al gozar de ellas la gran mayoría de la población, considerábamos relleno de una protesta de cuatro locos porculeros.

Era todo demasiado fácil, y nos creíamos que iba a ser fácil siempre; pero tan sólo ha hecho falta una pequeña vuelta de tuerca para que ahora seamos la gran mayoría la que clama al aire por un pequeño trozo de libertad. Todos daríamos mucho por vernos como nos vimos antaño.

Todos teníamos muchos amigos, todos teníamos aliados, personas que daban la cara por ti de una manera que no nos parecía exagerada, pero sin duda, lo era.

Ahora hemos llegado a una tesitura en la que de alguna manera, se ha conseguido esa igualdad por la que se gritó en algún tiempo. Sin lugar a dudas, ahora somos exactamente iguales que aquellos que veíamos hace bastante tiempo como apartados de nuestro círculo.

Por supuesto, a la gente que está en otro nivel, esto no le afecta en absoluto, pues ellos siguen siendo considerados personas. Porque, nos duela o no, hace tiempo que hemos dejado de ser personas para convertirnos en números. Lo triste, es que una vez tomas conciencia de tal idea, te das cuenta que siempre has sido un número, y que según el tamaño y el color de ese número, entonces has sido más o menos persona.

Ahora que todos estamos deshumanizados, solo queda esperar al milagro, el milagro de volver a convertirnos en personas, en esas personas que seguro hubo en algún tiempo; aunque tal y como está el panorama, estamos abocados a ser las cenizas de un simple número rojo.

miércoles, 19 de enero de 2011

EVOLUCIÓN MUTADA


Está claro que las personas, la mayoría de las veces, no somos conscientes de nuestra libertad. Quizá puede que nos demos cuenta cuando el enemigo público de la libertad, el condicionamiento o la dependencia, ataca ferozmente, tal y como un guepardo ataca a una gacela, mermando por completo las ansias de ésta por salir viva de la disputa, o más bien, de la depredación.

En realidad, todos quisiéramos ser guepardos, o en su defecto, nos conformaríamos con ser la brisa cálida que contempla la masacre, permaneciendo incólumes y totalmente indiferentes al acto.

La realidad contemporánea es bien distinta, pues en las condiciones en las que nos encontramos, cualquier día nos levantaremos, nos miraremos al espejo, y tendremos una flamante cara de gacela.

En efecto, somos pequeños seres, con cuerpos débiles, que debemos dar gracias continuamente por la vida que nos ha sido regalada, que debemos rendir culto a aquellos que nos proporcionan alimento, y debemos buscar la causa de nuestra razón de ser en seres superiores, con cuerpos fuertes y capaces de manejar los hilos de tus acciones, airando una potestad que ha sido "duramente" conseguida genéticamente.

Cuando a algunas personas nos hablan de la reencarnación, vemos la idea como algo totalmente absurdo y que se sale fuera de nuestro alcance, racional para algunos, y dogmático para otros; sin embargo, si seres como la gacela tuvieran uso de razón y pudiéramos hablarles de la reencarnación tomada como mutación del cuerpo y conservación del alma, sin lugar a dudas, se afiliarían a esa idea sin pensarlo dos veces.

Más allá de las creencias religiosas, la evolución no nos la puede negar nadie, y si a gran escala, hemos evolucionado de primates a seres civilizados, con un lenguaje propio y con la capacidad de hacer distinciones absurdamente jerárquicas entre nosotros, yo personalmente tengo la firme convicción de que a pequeña escala podemos evolucionar, y mucho, y no solo a nivel físico o mental; también tengo la absoluta certeza de que podemos mutar radicalmente, y tornarlo todo de tal manera que cambiemos los roles establecidos por jerarquía genética.

Pasará el tiempo, los guepardos nos devorarán mil y una veces, comeremos mierda después de revolcarnos en ella, seremos el último despojo de una vieja, aunque sólida cadena, pero...

Llegará el día en que las gacelas se vuelvan guepardos y los guepardos se vuelvan brisa cálida, incólume e indiferente a todo.

Lo que hagamos con las gacelas que nos encontremos, será un paso más en esta absurda evolución mutada.

viernes, 17 de diciembre de 2010

BILDUNG, PEDAGOGÍA Y SOCIEDAD ACTUAL





Lo que a priori, y culpando a las sucintas traducciones que nos llegan a nuestra mirada crítica, parece un término que no alberga mayor enigma que una interpretación de lo que podríamos llamar “formación”, encierra una evolución que ha viajado desde la llamada paideia griega hasta la concepción actual, no demasiado acotada en cuanto a traducción exacta se refiere, de lo que denominamos “Bildung”. Si queremos relacionar el término que nos concierne directamente con la formación y hacerlo de una manera escueta, podríamos referirnos a él como “la formación que prioriza la dimensión humana”.
Teniendo su germen en la historia de la educación en Grecia (en el mundo griego la educación es un hecho diferencial e inherente), la Bildung se construye definitivamente en torno a la filosofía y educación alemanas de los siglos XVIII y XIX.
Ya en la filosofía griega se edificaron las bases de un humanismo que lideraría Homero. Con este pensador a la cabeza, floreció la idea de la importancia del individuo, que se definía por la llamada areté, o excelencia personal; esa excelencia personal englobaba virtudes morales y espirituales que promovían la dignidad del ser humano.
Es sabido que la educación en Grecia iba, en términos generales, encauzada a conducir al hombre hacia la sabiduría, una sabiduría humana que difería de la educación técnica o profesional (techné). En contraposición a la techné se encontraba la paideia, que era la formación del hombre en todas las dimensiones que le eran propias como hombre. En su más alto grado, la paideia significaba la adaptación del individuo, en la medida de lo posible, a una imagen superior, a un ideal en el que coincidían todos los más altos valores de la cultura y que, por tanto, superaba el marco más elemental de la enseñanza profesional.
En resumen, la paideia trataba de encaminar a los hombres a la virtud, o a esa excelencia humana ya mencionada.
No es un misterio en absoluto la admiración profesada hacia el mundo griego y sus entretelas por parte de la Alemania del siglo XVIII, hecho que explica el porqué del desarrollo del sentido de nuestro término en tierras germanas.
A partir de la síntesis de Goethe sobre la paideia y el humanismo renacentista, donde describe el proceso de sazón del alma caracterizado por el cuidado espiritual de ésta, y el trabajo de Humboldt como creador de la Universidad de Berlín, diversos filósofos y poetas alemanes le darían al concepto de Bildung el sentido con el que ha llegado hasta nosotros. Será con ellos cuando, de nuevo, la formación del hombre sea entendida como algo más elevado y más interior que el simple aprendizaje de un saber profesional, como algo que procede del conocimiento y del sentimiento de toda la vida espiritual y ética de un pueblo y que, en consecuencia, se derrama cadenciosamente sobre la sensibilidad y el carácter del individuo. En definitiva, será con ellos cuando, de nuevo, se redima la idea de la formación humana como la más grande y trascendental de todas las tareas educativas posibles.
Sin entrar a analizar la evolución y los orígenes más inmediatos de la cultura del Bildung, podríamos decir que ésta es la hija moderna/contemporánea del humanismo esbozado y desarrollado en la antigua Grecia.
En nuestros días, tanto la teoría como la lógica nos dicen que este modo de entender la educación ha sido digerido y asimilado por todos los profesionales encargados de la formación de personas en prácticamente cualquier ámbito, y especialmente en el campo de las ciencias de la educación.
Durante años hemos escuchado hasta la saciedad términos como “educación integral”, “educación humanística”, “atención a la diversidad”, “individualización”, “educación moral y cívica”, “conciencia social”, etc.; sin embargo, seguimos presenciando día tras día que lo verdaderamente importante de acuerdo con las exigencias de la sociedad actual, es la formación técnica, la formación que implica que las personas sean profesionales cualificados y acreditados con un título oficial otorgado por éste u otro organismo.
En confrontación a este funcionalismo técnico, y desde la más profunda teoría subyugada, se propone la tarea pedagógica como un fin infinito, apostando por una formación integral y permanente, lejos de considerar la idea de que un día somos jóvenes e inexpertos y otro día, una vez licenciados, somos maduros y personas bien formadas.
Estos propósitos de corte humanístico responden al perfil de la Bildung, y evocan un cambio sustancial en la práctica educativa, ya que apuestan por que el resultado de la formación no se produzca del mismo modo que se logran los objetivos técnicos relacionados con contenidos académicos meramente funcionales, si no por que surja poco a poco, a lo largo de la vida y de un proceso interior de constante desarrollo, donde el ámbito interno de cada persona juega un papel fundamental.
No cabe duda que las ideas desarrolladas por los pensadores alemanes partidarios de este tipo de formación, son todas ellas portadoras de un sustento y propósito positivos, al menos en el ámbito humanístico. Términos como “formación integral”, “autoformación” o “formación permanente” encierran lo que podría ser el núcleo de los ideales pedagógicos actuales.
Sin embargo, y precisamente atendiendo a este término de “ideal”, podemos llegar plantearnos qué utilidad real tienen estas propuestas en el mundo actual, para qué nos sirve marcar nuestro objetivo en la formación propia y permanente del hombre, cuando el hombre contemporáneo es una pieza más de un mundo que se mueve a través de un escudo llamado “capitalismo” y funciona, laboralmente hablando, a través de la profesionalización inmediata y masiva.
Si ya desde las posturas realistas y positivistas del siglo XIX, se esgrimía que la idea de formación según la corriente de la Bildung no tenía ninguna finalidad concreta, en el siglo XX hemos tenido que presenciar su decadencia absoluta en el ámbito académico, ya que en la pasada centuria se experimentó un proceso imparable de especialización que dio lugar al auge técnico y científico sin precedentes. Esto supuso el enterramiento de las divagaciones sobre el verdadero sentido de la educación, por lo que a lo largo de este periplo, apenas se pudieron oír posturas contrarias a la concepción utilitaria de la educación.
El desprestigio de la formación humanística trae como consecuencia inmediata, por un lado, la caída profesional de carreras de formación en humanidades o sociales, llamadas vulgarmente “carreras de letras”, y por otro, el gran salto hacia el mundo profesional y laboral de personas con formación en carreras de corte científico y técnico, que ya por regla se consideran como utilitarias en la sociedad actual.
Teniendo en cuenta esta situación, cabe preguntarse si el trabajo desempeñado por los pensadores idealistas alemanes ha caído en el pozo de la inutilidad y si todas las teorías humanistas desarrolladas respecto a la educación resultan o no útiles para cubrir las necesidades consideradas básicas en la actualidad, siempre al respecto de las finalidades de la formación educativa.
La realidad nos dice que una formación centrada en el completo desarrollo de la persona, de carácter permanente y duración ilimitada, es completamente inútil en una sociedad en la que las personas se agrupan homogéneamente, se paraliza la formación con un título oficial y se vive con tanta celeridad que no hay tiempo para autodesarrollarse.
Pareciendo, en esta tesitura, que la muerte de la teoría de la Bildung es algo lógico y presupuesto, autores contemporáneos como Ernst Gombrich, Hans-Georg Gadamer y George Steiner nos han demostrado que sigue viva y que todavía hay personas que apuestan por ella y por la idea de que lo más sugestivo de esta concepción humana no es que pueda aplicarse al ámbito académico, si no que al contrario de lo que dicta la pedagogía positivista, supera el ámbito meramente institucional para tratar de pactar directamente con el individuo y con su conciencia.
Si bien es verdad que autores como Gadamer han considerado el proceso como algo genuinamente histórico y directamente relacionado con las ciencias espirituales más que con el academicismo y la funcionalidad, queda claro que esta corriente contemporánea confraterniza más con la filosofía de la Bildung que otras relacionadas con la pedagogía positivista, realista o crítica. Respecto a las máximas de la Bildung, Gadamer supo agruparlas en una sentencia que decía que “el resultado de la formación no se produce al modo de los objetivos técnicos, sino que surge del proceso interior de la formación y conformación y se encuentra por ello en un constante desarrollo y progresión”.
Lo que realmente caracteriza a la filosofía de la Bildung y la hace sugerente es que a diferencia de otras teorías pedagógicas, supera los muros académicos y funcionales para dirigirse a todos los individuos con un claro mensaje que nos dice que la educación no termina en los umbrales de la escuela, el instituto o la universidad, si no que es un proyecto y proceso personal que debe acompañarnos allá donde vayamos, siendo una tarea interna, imperecedera, permanente y atemporal.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Pero, ¡¿eto ke e?!


Bien, hoy nos ocuparemos de analizar por encima cuánto se le puede ir la olla a la gente.

Para la inmensa mayoría de la población, históricamente, las entidades que han merecido más respeto han sido las políticas, deportivas, religiosas y demás instituciones materialistas desprendedoras de un olor a corrupción que puede llegar a apestar cualquier rincón del mundo.

Figuras que inspiren respeto sin imponerlo hace años que para mí no existen, por lo menos en este país donde me ha tocado vivir.

Desde hacía ya tiempo me escudaba sin reparos en ser un admirador y esclavo de una entidad que para mí, siempre había llevado un control de sí misma y no se había salido por las ramas, creo que nunca; pero de un tiempo para acá, se ve que en su entorno han acaecido ciertos fenómenos paranormales que han provocado que sus miembros, célebres y prestigiosos miembros, se comporten de una manera extraña, como si estuvieran infectados, al igual que pasaba en "28 días después" y "Soy leyenda".

Desde hace tiempo, esta "empresa" se ha incorporado al mundo del enchufe y la chufla para mantener su estatus, que si bien solo era apreciado por unos pocos, la fe en sus formas era bien fuerte. Ahora para formar parte de esa comunidad de "sabios" lo único que necesitas es llevar un apellido, haber tenido una buena tirada de alguna obra de medio pelo, o conocer a alguien que lleve ese apellido que mencionaba antes.

Eso sucede por un lado, y hace años que no debería extrañarnos. Pero ahora, resulta que sucede otra cosa por la que me ha entrado el berrinche y me he puesto a escribir esto sarta de cosas que seguro es que no lea ni analice nadie.

Puede que no haya dejado claro de qué gran empresa estamos hablando, pero se sacará facilmente en breve.

Siempre me han dicho que soy un maniático enfermizo y algo pedante respecto a las reglas de ortografía. He tenido fama como el pesado que siempre anda corrigiendo a los demás.
Vale, es verdad, me gusta hablar y escribir medianamente bien.

Así que, ¿cómo sentirse cuando ves que a la Real Academia de la lengua Española (R.A.E.), con ese pedazo de nombre que tiene, se le va la cabeza tanto que intenta cargarse de sopetón unas formas y reglas ortográficas que algunos tenemos tan asimiladas?

No sabes si reír o llorar.

Parece ser que todavía no está aprobada esta propuesta enfocada a que hablemos como los adolescentes por el móvil, quizá un poco peor; pero como se apruebe, me comprometo a tener faltas de ortografía en todo lo que escriba, porque no pienso cambiar de formas.

Si no se sabe de lo que estoy hablando, cortipegaré esta propuesta aquí para ambientarnos.

"La Real Academia de la Lengua dará a conocer próximamente la reforma modelo 2001 de la ortografía española, que tiene como objetivo unificar al español. Con carácter exclusivo conocimos un documento reservado que revela cómo se llevará a cabo dicha reforma. La reforma hará mucho más simple el castellano de todos los días, pondrá fin a los problemas de ortografía y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua. De acuerdo con el expediente secreto, la reforma se introducirá en las siguientes etapas anuales:

1. Supresión de las diferencias en entre la C, Q y K. Todo sonido parecido al de la K será asumido por esa letra. En adelante se escribirá kasa, keso, Kijote.
2. También se simplifikará el sonido de la C y la Z, que se konvertirán en un úniko fonema, S: "el sapato de Selia es asul."
3. Desapareserá la doble C y será reemplasada por X: "Tuve un axidente en la Avenida Oxidental."
4. Se fundirán la B kon la V; ya ke no existe en español diferencia alguna entre el sonido de la B larga y la V chikita. Por lo kual, a partir del segundo año, beremos cómo bastará kon la B para ke bibamos felises y kontentos.
5. Pasa lo mismo kon la ELLE y la YE. Todo se eskribirá kon y: "Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyegas."
6. La H, kuya presensia es fantasma en nuestra lengua, kedará suprimida por kompleto: así, ablaremos de abichuelas o alkol.
7. A partir del terser año de esta implantasión, todo sonido de ERRE se eskribirá con doble R: "Rroberto me rregaló una rradio."
8. Se fusionarán la G y la J, para que así jitano se eskriba komo jirafa y geranio komo jefe. Ahora todo irá con JOTA: "El jeneral jestionó la jerensia."
9. Orrible kalamidad del kastellano, en jeneral, son las tildes o asentos. Aremos komo el ingles, que a triunfado unibersalmente sin tildes. Kedaran eyas kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bocablo. Berbigrasia; "Komo komo komo."
10. Las konsonantes ST, PS o PT juntas kedaran komo simples T o S. Kon el kambio anterior diremos ke etas propuetas osionales etan detinadas a mejorar ete etado konfuso de la lengua.
11. Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke inkomodan y poki ayudan al siudadano. Asi, se dira: "¿ke ora es en tu relo?", "As un ueko en la pare" y "La mita de los aorros son de Elisabe."
12. Se suprimiran tambien las ESES de los plurales, de manera ke diremo: "la mujere" o "lo ombre."
13. Despues yegara la eliminasion de la de de la d del participio pasao porque el uso a impueto ke no se diga ya "bailado" sino "bailao", "erbido" sino "erbio" y "benido" sino "benio". Igualmente se impondra la kanselasion de lo articulo. Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke pueblo ya no manda, al fin y al kabo.
14. Dede kinto año kedaran suprimia esa de interbokalika ke jente no pronunsia.

Adema, y konsiderando ke latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa ke nuetro padre latin rrechasaba, kateyano karesera de artikulo. Sera poko enrredao en prinsipio, y ablaremo komo fubolita yugolabo, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma rresultan ma fasile. Profesore terminaran benerando akademiko ke an desidio aser rreforma klabe para ke sere umano ke bibimo en nasiones ispanoablante gosemo berdaderamente de idioma de Serbante y Kebedo. Eso si: nunka asetaremo ke potensia etranjera token kabeyo d la letra eñe. Eñe rrepresenta balore ma elebado".





Francamente, espero que la R.A.E. esté preparando la mayor inocentada de la historia, y que el 28 de Diciembre nos digan a todos: ¡¡¡¡ERA UNA BROMA!!!!